¿Día de cambios globales?
“The world has changed, and we must change with it.”
Barack Obama, en su primer discurso como presidente de EEUU (2009)
Básicamente no le creo. Pero reconozco en su staff la inteción de hacer de él un personaje amigable y esforzarse en hacer creer al mundo que Martin Luther King versión 2.0 llegó para cambiar el destino global.
Acepto que me hace reir la idea de los KKK y demás extremistas retorciéndose impotentes por tener un presidente afroamericano. Pero insisto, aunque los medios se hayan saturado con el adoctrinamiento sobre la nueva era en EU, no le creo al famoso discurso del cambio. Y creo que será la misma mierda, o peor, disfrazada como siempre.
Los títeres pueden tomar cualquier forma, pero quienes los manipulan seguirán representando la misma obra hasta el fin de sus días.
di_O.S.
Creo, sí, en esa fuerza-energía que percibo en la mirada de mis hijos, en el horizonte frente al mar, en el anochecer más claro y en la tormenta más feroz. Rechazo absolutamente la institución bajo la cuál me formé religiosamente (católica), pero encuentro mi interpretación de Dios en Jesús y la Vírgen de Guadalupe -versión mexicana de María, su madre-, a pesar de las contradicciones y reversiones de la iglesia. Rechazo sentirme cristiano y católico a pesar de ello. Creo en ambos totalmente y esa es mi versión de la fé.
Rechazo afirmar que tengo la razón. Creo en la Ciencia y el orígen natural de la vida que ha sido comprobada por métodos y estudios. Rechazo todo dogma y misterio que mitifiquen la realidad de nuestra existencia por temor a derribar las falsas creéncias. Creo, también, que Alá y Yahavé y Buda y Ra y Quetzalcóatl (más todas las interpretaciones que existen) son diferentes versiones del mismo Dios. Rechazo totalmente que los seguidores de las religiones en general se consideren poseédores de la verdad absoluta y traten de imponer sus normas (de forma violenta e incluso con diálogos innecesarios) a quienes piensan diferente.
Creo en el derecho y razones para ser ateo. Rechazo la idea de considerar ignorantes a los creyentes. Creo en Dios. Rechazo la versión que pretende imponer el hombre a la conveniencia de intereses que nada tienen que ver con el espíritu.
Creo que Dios es un sistema operativo. Y que necesita una actualización urgente, reescribiéndo el código fuente y resolviendo los bugs que son los mal considerados ministros de su fé. Rechazo la supuesta comunicación unidireccional con Dios -esa que nos dicen es la única forma de escuchar la palabra sagrada-; bienvenida sea una religión 2.0 sin intermediarios ni culpas ni mandamientos ni fatuas ni ritos ni leyes ni diezmos ni prohibiciones ni amenazas. Creo en Carl Sagan y en Mahoma. Rechazo el miedo a cerrarse a otras verdades,
Creo. Y rechazo.
Martes 13
Tras el diario revisar de las últimas noticias mundiales (el brutal ataque israelí a Palestina se mantiene impune, los norteamericanos pronostican abiertamente una futura intervención militar en México y Pakistan, la bolsa cayéndo al vacío plástico y este país que se vende cada día más barato), preparé el mate amargo evitándo pensar que este ciclo debiera concluir cuando los Dioses -si los hay y están en condiciones de hacerlo-, intervengan en el acelerado de los seres que habitamos este planeta.
Preferí pensar en ella. Y cité de nuevo a los Dioses (en circunstancias semejantes a la sorteada reflexión mundial). Eclipse. ¿Cuándo terminará esto?














