#blof

por Dann

… así que durante mucho tiempo, la pretensión y el arribismo me resultaron no solo aburridos, sino incómodos, dificiles de digerir. Muy a mi pesar, cada círculo en el que habito -sea cuál fuere la modalidad-, es suceptible a ello, por lo que tuve que reemplazar el desprecio por la sonrisa efímera, el saludo cordial, el engañoso compartir.

A veces agota. Siempre cansa. Pero ya no aburre: es un mundo frágil al que -según yo-, no pertenezco; soy un espectador más en el deplorable espectáculo humano del blof.