12:34:56 / 07-08-09*

por Dann

Casualidades. Causalidades. Causa casual <<  Recursos fáciles de estilo >>

A veces no recuerdo los orígenes hasta que sucede. Por ejemplo te dibujé y pinté,  hice canciones, cuentos y algún poema (pésimo). Sin conocerte. 14 años y 8 mil kilómetros después ahí estabas, fuera de mi cabeza pero intentando entrar -metáfora vivencial maravillosamente inéxplicable-; ya hemos hablado mucho al respecto., (la última vez, hace 15 meses), y  me explicaste tu idea de sincronicidad. Y te creí, porque los 45 minutos semanales fueron suficientes para una relación profesional sin transferencia.

Revisamos posibilidades, conversamos teorías, resolvimos parte de las dudas y las otras, las dejamos ahí, intencionalmente, sin respuesta. Eso pasó. Caso cerrado, fin de la historia y diversos clichés. Y 8 mil kilómetros después, nada era igual sino más extrañamente habitual y monótono en esta ciudad que es parecida a la otra, pero con más color y peligro latente: no hubo más.

Ayer ví y escuché la secuencia dormido. Ya no me sorprendí:   en los sueños recientes, hablas portugués (también ahí tu nombre es Javiera).

*La hora exacta del post esta modificada intencionalmente para coincidir con el título.