d.i.g.i.t.a.l.
por Dann
Lo evité hasta donde pude, pero este año finalmente me hice afecto a Twitter. Llevo casi 7 meses “twiteando” y, aunque muchos subestiman (y otros sobreestiman) la herramienta, personalmente ha resultado útil en muchas formas. El intercambio inmediato de conceptos y links con personas afines no tiene comparación en ninguna otra red, además de ser el espacio perfecto para la multipolaridad: se puede pasar de la gravedad política al desmadre, de ahí a la música y a la catársis emocional sin afectar a nadie. Y el reto de transmitir en 140 caractéres es bastante interesante.
La parte que no me convence son los “TwittStars“, los spammers, los radicales de cualquier causa, los grupos cerrados y las personas que no entablan diálogo abierto. También los que elevan la herramienta a categoría de “lo mejor que me ha pasado en la vida“, (y que usualmente se la pasan hablando de Twitter… en Twitter), me provocan cierto hastío. Pero como en este blog no pienso hablar seriamente, los temas de incomunicación y ruido los dejo para Hábitat. Hasta aquí, para mi Twitter es chido. No más.
Como se ve en la columna derecha (—>) de este blog simplista, mi “vida digital” se ha ido ampliando a diferentes espacios. Vamos, trabajo en el medio, me gusta bastante aprender y compartir experiencias y contenidos, y hasta una conferencia me aventé sobre el Yo.Digital y bla bla bla. Para un sujeto vivencial como un servidor, empatar esta personalidad en pixels con mi versión análoga resulta a veces dificil y normalmente termina en combinar ambas (ir a un concierto y subir fotos y videos a la red en tiempo real, por ejemplo), lo cuál a veces es entretenido y a veces una verdadera hueva. Lo que sí, trato mantener las manos fuera de los bytes para seguir sintiendo la lluvia y no vivir en una “Matrix” región 4. Intento conocer en persona -y cuando es posible-, a la gente con la que converso en estas redes y de intercambiar experiencias NO digitales. Ese es mi aporte. mi “legado” a la comunida’ digital.
Así, estos nuevos medios me han permitido apoyar y difundir las causas y aficiones en las que siempre he creido (la libertad en Palestina y en general la geopolítica en medio oriente, la fotografía análoga, mi propia música, las tolerancia y la inconformidad con el sistema), y de aprender e informarme de otras (la influenza, la invasión a Irán, el golpe en Honduras y la causa personal de las personas con las que comparto), por lo que intento ser cada vez más consecuente en mi propio discurso personal, y mucho más responsable de cada opinión vertida en internet, aunque trato de no tomarme nada tan en serio y simplemente, aprender.
Explicárselo a Javiera habría sido interesante.